sábado, 24 de marzo de 2007

Futbolistas (futbol) que dan (da) verguenza


Sábado 24 de Marzo del 2007

Sé de fútbol. Podría escribir de soledad. Podría escribir de amor. Justo ahora. Pero sé de fútbol, y eso es lo que me entusiasma “justo ahora”. Acabo de ver el partido de Chile versus Brasil. Chile perdió cuatro a cero. Escucho a los periodistas en la radio, los programas deportivos: “no saben nada”, les digo inútilmente. Escucho a los periodistas deportivos en la televisión: “no saben nada”, les digo, con una inutilidad específica, la inutilidad de alguien que se cree dueño de una verdad, a su vez, especifica. Escucho a los periodistas deportivos riéndose entre ellos, sin ensuciarse las manos, sin ensuciarse sus bocas. En el fondo: sin emitir juicios certeros para no quedar mal con nadie. Los periodistas, sobre todo los periodistas orgullosos de su ser (casi todos, no todos), siempre son tontos, no solo los deportivos, sino que los periodistas que critican o alaban películas, o los que critican o alaban obras de literatura, o los que critican o alaban decisiones gubernamentales: precisamente en estos últimos ámbitos se necesita más especulación y, a cambio, recibimos más juicios certeros pasados a influencia política clásica, es decir, a influencia política. Ahora mismo escucho a Nelson Acosta, el director técnico de la selección de Chile: habla lento, habla como un viejo que no sabe, habla tartamudeando. Vamos a la sustancia: Chile jugó al ataque, a entrar con todo: primer error fatal de Acosta, un error previsible. Nelson esta diciendo, justamente ahora, que “si hubiese entrado a la defensiva ustedes hubiesen dicho que juego como ratón” (tartamudeando, como el habla). Se puede decir de otra manera: Nelson Acosta planta a sus jugadores en la cancha como él mismo habla. Podría decir que en todo el partido la línea de defensa de tres hombres estaba a una distancia fatal de la línea de delanteros. Así cualquier partido se pierde, solo los ingleses o los alemanes juegan así. Podría decir que los dos laterales volantes, Mark González (por la izquierda) y Luis Pedro Figueroa (por EL lado, por la derecha), perdieron absolutamente todas las pelotas a la hora de dar el último pase hacia Suazo o a la hora de combinar con Valdivia o Jiménez (que no corrió en todo el partido a ayudar a Sanhueza, para mí: la figura de Chile, más por corazón que por técnica). Definitivamente los defensas estaban nerviosos, definitivamente Jiménez estaba nervioso. Si Valdivia hubiese entrado desde el primer minuto haciendo dupla con el mati Fernández otra cosa hubiese pasado. Pero el problema es táctico y psicológico. Al terminar el partido Luis Pedro Figueroa (que no debería haber jugado - debería haber jugado todo el partido Iturra; pero a Nelson Acosta le gustan los jugadores ordinarios) fue corriendo a pedirle la camiseta a Ronaldinho. Vargas, un defensa con muchos problemas psicológicos (todos nos hacemos la misma pregunta: ¿cómo no va a haber otro?), también fue a pedirle la camiseta a Ronaldinho pero llego tarde. Me acordé de Nelson Tapia, un ex arquero muy decadente que fue corriendo a pedirle la camiseta al mismo jugador que le había hecho unos tantos goles: Ronaldinho. Y no es que sea nacionalsocialista ni mucho menos: pero si pierdo se supone que estoy triste. Pero estos jugadores, en el minuto 75, comienzan a pensar en que el partido terminará, y comienzan a colocarse cerca de Ronaldinho para que nadie les gane la camiseta. Ahora sí: ahora podría escribir sobre soledad, sobre amor. En fin: no necesitamos un técnico que reproduzca el sentido común, necesitamos un verdadero director, es decir: alguien que se crea dueño de su verdad. Otra cosa: miro a los periodistas deportivos en la televisión, sus equivocaciones, sus reproducciones del sentido común, sus asquerosas reproducciones de opiniones que la gente normal cree. Es cierto: las personas tienen derecho a ser inteligentes y a convenir estrategias, pero estos periodistas que nunca han jugado fútbol, estos periodistas deportivos medios gorditos y que usan lentes (sin tener nada contra la gente que usa lentes, todo lo contrario), siguen en lo mismo: emitiendo juegos a posteriori de las debacles. Por mi parte ya no veo más fútbol.

1 comentario:

Unknown dijo...

que quieres que te diga cada vez me entuciasma menos apoyar a chile en el futbol
es que al parecer ya nisiquiera les importa los goles con tal de tener plata les da igual total el futbal jamas se acabara
te imaginas si fuera gratuito ver un partido tendriamos verdaderos winners tal como los hay en cada barrio

al final el palta tenia razon jajaja justo veo el partido poa decir puta que son malos !! jajaj

habra algo que los chilenos hagamos con verdadera pasion?


saludos